lunes, 22 de septiembre de 2008

El valor de la palabra

Que barato resulta hoy en día dar tu palabra,
que poco cuesta quebrarla,
que tiempos en los que el honor era valioso,
y medía lo lejos que estaban tus actos de tus palabras.

Me resisto a dejarme embadurnar por la brea de la promesa fácil,
de la palabra sin cimiento,
es tan poco lo que se mantiene quieto e imperturbable,
que se devalúa como la prensa al atardecer.

7 comentarios:

Sara dijo...

Sí dar tu palabra resulta barato, pero es un error que antes o después cometemos todos.

Gracias por tu comentario del otro día, me gustó mucho, últimamente me siento un poco en deuda contigo, no sé porque será.

Ya sabes que siempre quedará un huequecito para ti por aquí dentro.

Un abrazo,

K@ri.- dijo...

Les enseñamos [a los niños] que hay tantas palabras como colores, y que hay tantos pensamientos porque de por sí el mundo es para que en él nazcan palabras. Que hay pensamientos diferentes y que debemos respetarlos... Y les enseñamos a hablar con la verdad, es decir, con el corazón.


NuEsTRa ArMa Es La PaLAbRa!!!
este fue uno de mis primeros post... creo que tiene mucho mas valor del que creemos la palabra, nuestra palabra... pero como en todos lados ultimamente abundan los falsos profetas, los vendedores de aire, resistamos... como vos, como yo y como tantos otros a creer lo que quieren que creamos!
muy lindo post, abre mente y hace q no nos olvidemos nunca de las promesas incumplidas, y de los muchos que pregonan claridad siendo hombres de lodo.
un abrazo
k@ri.-

Baby Blue dijo...

La palabra es lo único que nos queda...
el problema es que aún no decimos cuál...
saludos desde la esquina sur

Sara dijo...

... Eso es lo que he hecho. Me alegra saber que para tí también sigue siendo un día especial.

Oye, actualiza tu blog de vez en cuando, que nos tienes abandonados.

My dijo...

no se..
la palabra de un carpintero..
debe ser seguro un valor con fuerza y peso.. unida al talle de cada pieza y al golpe seco e inquebrantable de cada impacto del cincel.

cuando alguien falta a su palabra, enturbia la confianza sobre si mismo y pone en desequilibrio la balanza de todos sus principios.

no creo que merezca la pena.. ni la palabra, ni el acto, ni la persona en si.

es una lástima.
no dejes que te contagie nadie.

un abrazo..

Miau dijo...

Hola, muchas gracias por tu comentario en mi blog. Soy la antigua lagatakosmika, de "El maullido cósmico", he creado otro blog y estoy reestructurando, pero te invito a pasarte por allí cuando gustes. Yo me quedo un ratito más por aquí, que estoy muy agusto. :)

Sara dijo...

Felicidades,